Muchos de vosotros tendréis perro y en algunos casos habrán sido comprados en tiendas o rescatados de una perrera. Sin embargo, también existen criaderos ilegales de perros donde no los cuidan bien.

Este enero, dos de estos criaderos han sido descubiertos en las localidades de Navalafuente y El Molar (en Madrid). El culpable pudo ser detenido por la guardia civil gracias a los avisos de los vecinos, como contó la agencia Efe.

El local, por supuesto, no tenía permiso como núcleo zoológico, que es la acreditación necesaria para tener a muchos animales juntos, ni cumplía las normas de protección y bienestar animal.

Más de 150 perros estaban hacinados en 17 jaulas en un lugar sin techo y rodeados de sus propios excrementos y de las aguas residuales de la instalación. Las perras que estaban preñadas, recién paridas, sus cachorros y otros animales enfermos (85 en total) fueron derivadas al Centro Integral de Acogida de Animales de Madrid.

La mayor parte de los canes fueron trasladados a albergues autorizados y colaboradores de la Comunidad de Madrid. Si queréis un perro, ¿por qué no adoptar a estos animales y darles vuestros cuidados y cariño? Estos centros ofrecen todas las garantías sanitarias.

¿Cómo evitar a los vendedores ilegales?

La Guardia Civil recuerda que los animales deben adquirirse en centros autorizados, con más de tres meses y con todas las vacunas puestas. Deben, además, tener microchip y que éste coincida con el de la documentación del animal.

Como compradores, debéis desconfiar de núcleos zoológicos escondidos, de vendedores que os citen en lugares poco concurridos (como gasolineras o aparcamientos) y de precios muy bajos.

También podéis comprobar que la página donde compráis –si lo hacéis por internet– es segura, e investigar al vendedor para ver comentarios de otras personas y conocer sus opiniones. Si detectáis alguna anomalía, denunciadla.